De acuerdo al video que pudimos ver en la clase anterior, me di cuenta que los
problemas económicos de los maestros aún
persisten en ambos países y en vez de encontrar diferencias entre ambos, pude
observar que existen más similitudes; ya que en mi país la educación privada no
paga lo suficiente para que un docente mantenga una familia. En cambió, la educación pública lo hace a través de
pruebas de mérito y oposición, las cuales no se dan siempre y sus accesos son escasos.
Hoy en día ser maestro, no es una situación sencilla, ya que
requiere de mucha preparación para poder hacer bien su trabajo. Sin embargo, la remuneración no lo compensa y
es por eso que existen personas que habiendo
obtenido el título de Licenciados en educación, prefieren desempeñarse en otras
ocupaciones que realmente les ayude a mantener a su familia. Lo cual, lo he comprobado durante estos 8
años.
Anteriormente, que no tenía ninguna preparación académica y
sólo contaba con mi título de bachiller en secretariado bilingüe, ganaba mucho
mejor que ahora que he obtenido hasta un título de máster en Gerencia Educativa;
parecería irónico, pero así lo es. Por
eso, espero que Dios me permita realmente sentir ese regocijo de ser maestra en
algún momento, como él fue en este mundo impartiendo el Reino de Dios.
Estoy segura que cuando se propone salir adelante, uno lo
consigo y es por eso que estoy aquí cursando estos seminarios internacionales y
que el Ministerio de Educación, me considere para las pruebas de mérito y
oposición y así poder entrar al tan codiciado Magisterio, donde realmente si reconocen los títulos obtenidos y uno entra
con nombramiento en una escuela o colegio fiscal.
Considero que en esta vida nada es fácil y muchos tenemos que
luchar bastante hasta lograr lo que queremos conseguir en diferentes ámbitos de
nuestra vida. En mi caso, lo que más
deseo es una realización como profesional; ya que me encanta enseñar y siempre
lo trato de hacer dando lo mejor de mí, hacía los demás, en este caso a mis
alumnos.
En mi país ni siquiera, las universidades reconocen el valor
del maestro y el costo por hora que ellos quieren pagar es de $7.30, la hora
clase, pero si exigen que el docente debe tener un título de cuarto nivel. En cambio, otras universidades no pagan a
tiempo los haberes de los maestros y a muchos les toca esperar hasta dos meses
para ver sus sueldos acreditados en sus cuentas bancarias. Nuestra
realidad, es más penosa que aquí y somos pocos los docentes que podemos decir
que contamos con un buen trabajo.
Aquí en los Estados Unidos, he visto que la realidad de ser
maestros va mejorando y que las docentes se ven beneficiados ya que sus
salarios han incrementado por parte del gobierno y así evitan deserción de
muchos que contribuyen con la ardua tarea de educar al futuro de un país que
son los jóvenes del mañana.
Viendo las estadísticas de los maestros estadunidenses, se
refleja que existe una baja de docentes masculinos en comparación con los
docentes femeninos que se encuentran más dentro de este sector. En base a estos resultados, las autoridades
han tratado de que estos aspectos cambien y los docentes masculinos se vean más
atraídos a ser maestros y no dejen sus puestos de trabajo por otras labores.
Realmente, el prestigio de ser maestros va más allá de
cualquier ámbito, ya que todos sabemos que es una ardua tarea que se va
puliendo durante los años, transformándose en el mejor beneficio que puede
recibir una nación para su transformación y cambio positivo, en la parte
económica, social que atañe a sus pueblos y evita la pobreza.
Las encuestas realizadas hace varios años en los Estados
Unidos, demostraron que pocas personas estaban
interesadas en ser profesores de escuelas y colegios y lo mismo está sucediendo
ahora en mi país; ya que la gente comenta que es una profesión mal pagada y que
se estudia mucho por nada. Pero,
nosotros podemos dar un cambio a favor de la educación y contribuir con el
desarrollo de nuestro país; para que sus gobernantes se den cuentan, lo
importante de ser maestros y tener buenos maestros en el aula que favorezcan al
estudiantado en general.
Estoy convencida que la unión hace la fuerza y que muy pronto
los frutos de nuestro sacrificios se verán recompensados; así como sucedió en
este país para mejorar su desarrollo social y económico actual.
Mónica Ontaneda.
No comments:
Post a Comment